¿Qué es No Sabe - No Contesta?

No Sabe-No Contesta es el nombre que nuestro equipo de creativos ideó para compartir las reflexiones y producciones de guarismos, la consultora de investigación social y política que hemos creado.
Se trata de buscar, construir y sistematizar información social y política y desde allí contar con algunas herramientas que sean de utilidad para pensar y para hacer en el complejo mundo político-social que nos abruma y fascina. Veremos que sale de todo esto.

sábado, 14 de agosto de 2010

Calma Pueblo - Calle 13

Lindo video de estos puertoriqueños irreverentes.

Aunque no la veamos, la lucha de clases siempre está

Por José Eduardo Moreno


En Bruselas, en 1847, un joven y ya polémico Karl Marx fue invitado con su amigo y mecenas Fredrich Engels a la fundación de la Liga de los Comunistas (antes llamada la Liga de los Justos), organización obrera que buscaba generar una herramienta política frente a la avanzada capitalista en pleno despegue de la revolución industrial. A propósito de sus reconocidas capacidades intelectuales, les encomendaron la elaboración del texto fundacional de la organización, conocido hoy como el Manifiesto del Partido Comunista que vio la luz el año siguiente en alguna imprenta de Londres, la cuna de la revolución industrial y del capitalismo.
Más allá de las profecías espectrales y de la estricta teleología que atraviesa el texto -producto de que se trata de un manifiesto, de una proclama política destinada insuflar los ánimos y mover a la acción- los autores van a explicitar de manera clara, genial, uno de los ejes que atraviesa todo su pensamiento: “La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases”.
Es difícil refutar seriamente tal sentencia si la circunscribimos a la historia escrita, tal como lo hacían los autores. Pero para no perdernos en divagues históricos o antropológicos, refirámonos estrictamente al capitalismo, viejo/jóven conocido. Situados aquí, el conflicto que enfrenta a trabajadores y empresarios, a los propietarios de los medios de producción y quienes sólo poseen su fuerza de trabajo resulta imposible de desatender. Sin meternos en cuestiones relativas a la alienación y la plusvalía, sabemos que el empresario capitalista va a buscar maximizar sus ganancias, su renta. La ecuación tiene dos grandes partes, el costo y el beneficio. La razón entre ambos es la ganancia. Como sabemos, el costo, se compone de modo significativo por la compra de la fuerza de trabajo. Las consecuencias son obvias y el conflicto de intereses entre quienes quieren aumentar la ganancia a costa de los salarios y quienes quieren aumentar los salarios a costa de las ganancias, podemos decir, es la historia del capitalismo. Si eso no es lucha de clases ¿qué es?
Traigo estas cuestiones a colación porque a menudo se suele brindar una ficticia imagen de la sociedad en la que no existe conflicto (de intereses), armónica y plausible de consensuar infinitamente. Es como tirar la basura debajo de la alfombra. Como esconder a los indigentes para que no se vean. Ojos que no ven... El liberalismo ha sido un pionero en esta materia, y los comunicadores que comulgan consciente o inconscientemente con él, reproducen una visión de la sociedad en la que el conflicto es un desajuste, una patología, producto de las distorsiones que producen los agentes que se entrometen en el libre y sano juego de la oferta y la demanda.

Esta visión de las cosas no siempre gozó del consenso que le conocimos en los últimos 30 años. Luego de la crisis del 29, el conjunto de las economías capitalistas de occidente se organizó en torno de los preceptos del economista inglés John Maynard Keynes, en los que se planteaba la necesidad de contar con un Estado presente en el control y la regulación de la economía, teniendo como proa el pleno empleo y la necesidad de orientar la economía en función de la demanda y no de la oferta como planteaban los liberales. Desde estos supuestos, el reparto de la renta se hacía en términos relativamente favorables para los asalariados, a costa, por supuesto, de los márgenes de ganancia. Esto produjo los mejores indicadores históricos en relación a la pobreza, el empleo y la distribución del ingreso en las sociedades capitalistas.
Esta dinámica primó hasta la crisis que estalla en 1972/73 vinculada a la proliferación de los llamados petrodólares –sustrato del boom del endeudamiento latinoamericano- y al abandono del patrón oro por parte de los Estados. Esto se enmarcaba en un problema más complejo aún que se dio en llamar la crisis de la estanflación, la combinación entre estancamiento e inflación que estaban mostrando varios países. Fue en ese contexto en el que empezaron a hacer eco las ideas del padre de todos los think tank neoliberales, la Sociedad de Mont Pelerin, esa suerte de logia neoliberal que mientras terminaba la Segunda Guerra Mundial se juntó por vez primera en la siempre neutral Suiza para definir una estrategia que recuperara la hegemonía de los preceptos del liberalismo clásico. Fredrich Von Hayek, premio Nobel de Economía en 1974 y Milton Friedman, mentor de la estrategia económica pinochetista, son los más conocidos de ese grupo.
Más allá de esta historia, conocida por muchos, resulta interesante para comprender el fenómeno del neoliberalismo el análisis de la tasa de ganancia de las principales economías en los diferentes momentos del siglo tal como lo muestra David Harvey en su Breve historia de neoliberalismo. Se ve en este trabajo el modo en que desciende el porcentaje que las elites empresariales se apropian en el proceso productivo económico durante los años keynesianos, como así también el sostenido crecimiento de la rentabilidad experimentado desde el último cuarto del siglo XX.
Me parece sugestivo recuperar esta perspectiva en tanto permite contextualizar y enmarcar el análisis, la comprensión y la valoración de los diversos procesos político-económicos que marcan nuestros tiempos. No se trata de caer en una simplificación que reduzca la política y las especificidades de cada caso a la lucha de clases. Pensar la política exclusivamente en términos de burgueses y proletarios impide reflexionar sobre las múltiples contradicciones e intereses –sectoriales, ideológicos, disputas de poder, etc.- que se juegan allí. Muchas de las organizaciones y partidos que se definen marxistas no escapan a esto. Por otro lado, pensar la política subestimando el peso de lo que aquí llamamos la lucha de clases resulta, cuanto menos, ingenuo.
Entre tanto discurso ambiguo, tanta vanalización –y tinellización- de la política y tanto significante vacío, resulta a veces dificultoso identificar los actores e intereses económicos que juegan en política. Afortunadamente aparecen eventos y declaraciones que aportan claridad y nitidez. Tanto el discurso de Biolcati como las reuniones de esta semana del empresariado argentino nucleado en la UIA y en la AEA arrojan cierta luz sobre estas cuestiones. Tanto uno como en otro insisten en sus discursos, en sus intenciones, en su ideología en la importancia la ausencia de certidumbre, en los escollos que pone el gobierno, en la situación de inestabilidad que se genera. Ya en el 45º Coloquio de IDEA, en donde Hugo Biolcatti apercibió a su par de la UIA por poner los intereses sectoriales por sobre los de clase: “Ese es un error básico, creer que no es un enemigo común el que tenemos, sino un enemigo nuestro. El Gobierno se está quedando con la rentabilidad nuestra, con la de ustedes y con la de todas las empresas”, dijo el líder de la SRA (La Nación, 31/10/09).
La dinámica política argentina, como todas, está atravesada por múltiples conflictos de diferente orden y dimensión. La disputa por el poder, al fin y al cabo, crea sus propios guiones y tiene sus propios actores. En cualquier caso, está siempre imbricada, entrelazada, en una suerte de simbiosis -más que subordinación- con los grandes intereses y actores que se juegan en el devenir económico. La especificidad de la política nos obliga a no reducirla a ninguna variable o dimensión del universo social, pero tampoco a desvincularla sin más de las características que adquiere la disputa por la riqueza en toda sociedad. El comunismo está lejos de ser aquel fantasma que atormentaba a los grandes empresarios, quizás sólo sea un Gasparín al lado de la hegemonía de los grandes capitales -éstos sí de temer. Pero la lucha de clases sigue y seguirá siendo un espectro que es parte fundamental de nuestra historia. Las disputas por la rentabilidad, en sus diferentes formas de aparición histórica, siguen siendo el sustrato ineludible para comprender cabalmente las vicisitudes que se juegan y observan en la arena de la política. Es bueno recordarlo y tenerlo claro, sin absolutizarlo ni reducirlo a ello. De lo contrario, seguiremos viendo una política que no excede las vulgaridades y mediocridades que el show de la real(ity) politik está interesada en mostrar.

El Origen


Por José Eduardo Moreno

Inception (El Origen) es la nueva película de Christopher Nolan, el joven realizador británico que supo deslumbrar con la compleja Memento. El argumento de Inception se desarrolla en un mundo en el que el espionaje ha avanzado hacia el territorio del subconsciente mediante la exploración e intervención en el sueño de las personas. Según la línea argumental, a partir de unos complejos sistemas desarrollados -cuando no- por el ejército estadounidense, diversos especialistas logran acceder al subconsciente de las personas mediante la intervención en sus sueños y de ese modo extraer preciada información para gobiernos y corporaciones. Del mismo modo, los especialistas pueden plantar determinadas ideas en el subconsciente que luego se desarrollaran hasta modificar radicalmente la propia identidad de la persona.
Esta entretenida ficción no resulta tan descabellada cuando intentamos analizar los comportamientos y las formas de pensar que observamos en nuestra sociedad. Si bien no se trabaja en un nivel onírico, no podemos dejamos de observar cómo determinadas ideas, mensajes, se instalan en un nivel que no es del todo consciente, y que opera en las decisiones, valoraciones y tomas de posición del conjunto de la sociedad.
Existen diversos estudios que han tratado de sistematizar y de distinguir los diferentes niveles de nuestro sistema cognitivo. Según un trabajo de Neyla Graciela Prado es posible identificar diversos niveles en los que la representación mental opera y se va organizando y ordenado de diversos modos hasta llegar a eso que llamamos ideología, es decir ese conjunto complejo de ideas y relaciones que establece las coordenadas en las que se ordenan nuestras representaciones sociales.
La mente humana, a diferencia de un modelo informático, trabaja con representaciones, es decir, algo que excede al simple procesamiento de la información. Darle un beso o un abrazo a otra persona no es simplemente un conjunto de sensaciones táctiles, visuales, olfativas, etc. Cada acto de ese tipo es representado, por protagonistas y observadores, de diversa manera, resaltando gestos, destacando leves movimientos, posturas, etc., que determinaran que esa información será entendida de distinta manera. Como señala la autora “se trata de una selección, codificación y almacenamiento de la información, que conservan elementos de lo real, pero no constituyen su reflejo o su reemplazo”.
Esto resulta central para entender como funcionan los sistemas ideológicos a la hora de ver la realidad. En esos complejos sistemas de entendimiento, conviven modelos mentales, modelos culturales y representaciones sociales que, en su interacción, construyen un sistema cognitivo determinado desde el cual veremos la realidad. Si a esto le sumamos, como creemos, que la realidad sólo existe cuando es procesada simbólicamente, el peso que adquiere ese conjunto de ideas resulta determinante.
Esto puede verse en innumerables ejemplos. Para determinados sectores la presidenta resulta insoportablemente autoritaria, soberbia, crispante. Para otros, todo lo contrario. Algunos se extasían con la seriedad y ecuanimidad que ostentan ciertos comunicadores, periodistas y grupos mediáticos. Otros, lo contrario. Hay quienes se enternecen con un pibe de la calle, hay quienes sólo ven un potencial asesino. 
¿Por qué se produce esto? ¿Es que hay muchas realidades? La respuesta es sí, entendiendo por esto que el sustrato objetivo, eso que llamamos hechos, no habla por sí mismo, sino que habla desde quienes lo interpretan simbólicamente. Y ese proceso está atravesado, indefectiblemente, por el sistema ideológico que cada uno posee.
Es decir, siempre se trata de plantar ideas. Todos lo hacemos. En nuestro trabajo, con nuestros amigos, con nuestros hijos. La idea de ser solidarios, la idea de ser exitoso, la idea de pensar en el otro, la ida de llenarse de plata. Cuanto más profundo se plantan esas ideas –y acá vuelvo a la película- más y mejor van a crecer y desarrollarse. Es decir, cuanto menos concientes seamos de esas ideas, más libremente van operar ya que no las pondremos en cuestión.
En las sociedades actuales, siguiendo lo señalado por el sociólogo Zigmunt Bauman y por otros, una de las ideas más poderosas que se nos implantan es la del consumismo, es decir que uno es lo que tiene y ya no lo que hace. Esta idea crece, se reproduce y termina rigiendo gran parte de nuestras vidas. Consumimos innumerables cosas superfluas, innecesarias y vivimos y trabajamos  para ello.
En el orden político, una idea implantada que considero decisiva es la de endilgarle a lo público la potestad de todos los males. Lo público, y por extensión lo estatal y gubernamental, es corrupto, parasitario, ineficiente, autoritario, etc. Lo privado, todo lo contrario. Esta simple idea se reproduce y crece hasta gobernar nuestra percepción de las cosas, atravesando nuestro análisis de la realidad con una potencia devastadora. 
En las últimas semanas pudo verse con claridad, quizás como nunca antes, cómo los sectores más concentrados de la economía, la derecha política y los grandes medios, actuaban en tándem para seguir plantando algunas ideas que resultan imprescindibles su estrategia: que vivimos en el reino de la incertidumbre, de la falta de garantías e incentivos para la inversión, del autoritarismo, de la corrupción, de la crispación, etc.
Repito, no creo que esté mal plantar ideas. Todos los hacemos. El problema sigue siendo la desigualdad existente en la capacidad para hacerlo. El viejo Marx decía que las ideas dominantes de una época son las ideas de la clase dominante de esa época. También lo son, por extensión, los valores.
Ojalá prendan algunas de las ideas que se intentan plantar en esta nota. Especialmente aquellas que nos hagan críticos ante las ideas que nos quieren plantar y ante aquellas que estructuran nuestra forma de ver la realidad. Cuanto más concientes seamos de ello, más difícil será que repitamos como loros ideas que no nos pertenecen, no nos benefician y con las que, probablemente, ni siquiera estemos de acuerdo.

martes, 10 de agosto de 2010

Cálculos y posibilidades

PAGINA /12, 8 de agosto 2010
A UN AÑO DE LAS ELECCIONES INTERNAS, LOS NUMEROS

Néstor Kirchner tiene una posición dominante en cada escenario, mientras la oposición sigue sin producir liderazgos claros. Las alianzas que pueden competir, el misterio de las posibles segundas vueltas.

Por Raúl Kollmann

Cuando falta un año para las elecciones internas, abiertas, simultáneas y obligatorias –previstas para el 14 de agosto de 2011– la mayoría de los consultores de opinión pública sostienen que no está claro cómo se van a hacer y, menos todavía, qué es lo que va a hacer la gente: si va a concurrir a las urnas, en qué interna va a votar y qué candidatos podrían ganar. Respecto de la primera vuelta de las elecciones generales, que se harán en 2011, casi todos los encuestadores coinciden en que Néstor Kirchner se impondría con cierta amplitud, si esos comicios se realizaran hoy. Más imprevisible es el resultado de un ballottage, aunque la mayoría coincide en que el oficialismo se ha recuperado mucho y ya no pierde en casi todos los escenarios como sucedía hace unos meses.

Siete de los más conocidos consultores contestaron a las preguntas de Página/12.

1 ¿Cómo ve la situación a un año de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias?

- Enrique Zuleta Puceiro, Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM). A un año de las elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas, la posibilidad de concreción efectiva de dichas internas está todavía en duda. Todo indica que habrá una coalición oficialista, con el FpV a la cabeza y cerca de un 30 por ciento de intención de voto. Por el lado opositor, la primacía –con alrededor de un 22 por ciento– podría corresponder a una coalición liderada por el PRO. Un tercer espacio es el que ocupa una posible reedición del Acuerdo Cívico y Social, integrado por la UCR oficial, los restos de la Coalición Cívica y el socialismo. Este espacio político virtual alcanzaría hoy alrededor del 15 por ciento y, finalmente, el Peronismo Federal alcanza un 10 por ciento, cabeza a cabeza con el 10 por ciento del centroizquierda, que reconoce una referencia nacional en Fernando “Pino” Solanas.

- Santiago Rossi, de Ipsos-Mora y Araujo: Desde la opinión pública no están instaladas las internas abiertas. Hay un grado muy alto de desconocimiento. Definir escenarios de internas, para la gente es hablar casi de ciencia ficción. Nadie sabe de los candidatos en qué interna va a jugar y menos todavía se le puede preguntar a la gente por cuál de ellos va a votar en una interna.

- Sergio Berenstein, de la consultora Poliarquía: Veo gran incertidumbre respecto de las internas. No están los decretos reglamentarios y todo indica que el Peronismo Federal va a coordinar una estrategia para no participar de la interna del PJ. Eso le hace daño al oficialismo porque no va a poder legitimar su fórmula. La idea instalada es que si Néstor Kirchner estableció este sistema, lo debe favorecer, y por lo tanto no hay que entrar. Yo creo que la reforma política tiene cosas positivas, pero como no se hizo en forma consensuada, es una oportunidad perdida. Todo indica que la elección de 2011 va a ser un plebiscito sobre si debe continuar o no la administración Kirchner. Y las internas funcionarán de esa manera. Por tradición, es posible que en el radicalismo, que seguramente irá aliado al socialismo y otras fuerzas, haya internas, pero el proceso en general no parece que termine funcionando bien.

- Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados: Veo más preparado al kichnerismo. A la oposición la veo muy desorganizada y sin rumbo. Los candidatos del oficialismo ya están: o es Néstor Kirchner o es Cristina F. de Kirchner. Es cierto que falta más de un año para que la oposición se organice, pero la indefinición es mucha. Observo tres alianzas con posibilidades competitivas y una fuerza testimonial: la alianza del kichnerismo que agrupa al PJ y a los transversales; otra con el peronismo disidente (cuya mejor alternativa es con Macri como candidato); y otra con el radicalismo, el Partido Socialista y tal vez la Coalición Cívica. La fuerza testimonial es Proyecto Sur. Pero hay varias cuestiones por resolver en la oposición: ante la candidatura de Macri deberían bajarse Duhalde y Solá; y que el jefe de Gobierno salga indemne del procesamiento judicial y la investigación política. En el caso de que Macri, Duhalde y Solá vayan separados dividiría al peronismo y favorecería al oficialismo.

- Artemio López, de Consultora Equis: Las internas abiertas, si se producen, no propondrán novedades y las estructuras dominarán el panorama interno. En el caso del justicialismo, Néstor Kirchner triunfará sin sobresaltos y en el espacio del Acuerdo Cívico y Social, Ricardo Alfonsín será el candidato más votado.

- Roberto Bacman, CEOP: En la última encuesta acerca de las internas partidarias, Néstor Kirchner obtiene una importante ventaja en el PJ: obtiene algo más del 60 por ciento de las voluntades de aquellos que tienen pensado votar en tales comicios partidarios. La diferencia con los restantes es realmente significativa. En la UCR las cosas son diferentes. Existe mayor paridad, aunque en el último muestreo Ricardo Alfonsín, luego de su resonante triunfo en la provincia de Buenos Aires, obtiene alrededor del 49 por ciento contra casi un 43 que redondea Julio Cobos.

- Doris Capurro, consultora Ibarómetro: En el peronismo, es tan abrumadora la victoria de Néstor Kirchner en una interna (contra cada uno o contra todos los candidatos juntos) que los posibles candidatos del peronismo disidente optan por no ir a la interna del justicialismo, con la esperanza de poder liderar –en las elecciones generales– la oposición a Kirchner. Vencer a Kirchner es más importante que ganar. El socio principal de la oposición, no querido pero necesario, Mauricio Macri, entró en desgracia. Peligra su legitimidad para ser candidato a presidente. Y el candidato Eduardo Duhalde no consigue la imagen positiva mínimamente necesaria, para encarar semejante campaña.

2 ¿Qué panorama ve hoy para la primera vuelta electoral de 2011?

- Bacman: Hoy por hoy, el candidato individualmente más votado es Néstor Kirchner, que logra posicionarse alrededor del 34,5 por ciento, sin tener en cuenta ni los votos en blanco ni los indecisos. La oposición sigue dispersa y bastante lejos: Ricardo Alfonsín, 20,6 (Julio Cobos logra en trabajos de campo anteriores valores bastante similares); Mauricio Macri, 18,7; Elisa Carrió (bastante por debajo), 7,5, Eduardo Duhalde, 7,1; Pino Solanas, 6,4; y Hermes Binner, 3,6.

- Rossi: El escenario tiende a favorecer al candidato del Gobierno por la mejora que ha generado en cuanto a la valorización positiva de la gestión. Pero la fotografía es incompleta porque no están claras las candidaturas en la oposición. Todo se acrecienta porque hay mucha fragmentación en la oposición. Tres de cada diez argentinos no ven a ningún referente de la oposición para competirle al Gobierno. Esa foto va a cambiar cuando se defina quién va a ser el candidato del panradicalismo, donde Alfonsín tiene mayor perspectiva y lo mismo sucede en el peronismo disidente, donde todavía no está claro quién va a ser la figura que compita.

- López: Las chances de un triunfo en primera vuelta del FpV, accediendo al 40 por ciento más un voto, siguen abiertas y creciendo. Se sostienen sobre la base del 30 por ciento que el FpV obtuviera en junio de 2009, teniendo en cuenta que en ese momento pasaba por su peor momento. Hoy, con una perspectiva de crecimiento de la economía, el sujeto agromediático disminuido, con la Asignación por Hijo impactando en los sectores más vulnerables, las posibilidades del FpV son muy consistentes. Más aún teniendo en cuenta la dispersión opositora, donde no se observa ninguna alternativa que supere el 30 por ciento de los votos, en particular frente a las muy menguadas perspectivas del Peronismo Federal a raíz de la renuncia de Reutemann y los problemas de gestión y jurídicos de Macri.

- Berenstein: Sólo un 40 por ciento de la población, hoy por hoy, está interesado en el proceso electoral. Es una obsesión de los políticos, los medios, los empresarios y alguna franja más. La mayoría habla de inseguridad, inflación, desempleo, drogas, corrupción, las demandas de siempre. Cualquier cifra que uno tenga hoy, es muy preliminar. Lo que sucede es que hay un solo candidato más o menos claro, Néstor Kirchner. El resto son candidaturas que no se sabe cómo se van a resolver. Por lo tanto, un pronóstico electoral es comparar peras con manzanas. Me niego a hacer ningún análisis serio sobre un escenario electoral tan poco instalado. Si uno mira las imágenes de los dirigentes, la sensación es que una mayoría está fatigada con esta administración. La idea que predomina es la de cambiar. Eso explica por qué Néstor y Cristina Kirchner, que mejoraron en su imagen este año, igual no vuelven a los niveles que tenían durante la primera administración. Están un poco por encima del 30 por ciento de imagen positiva. Es un umbral de apoyo, pero minoritario. Hay líderes opositores con mucha mejor imagen que los Kirchner.

- Capurro: Hay un solo dirigente que ocupa todo el escenario político. Todo se mueve alrededor de él. Y ése es Néstor Kirchner. A favor o en contra, todos se referencian a él. Lleva adelante la agenda electoral en toda su dimensión: en los medios, en la política, en la gestión, en la oposición y en el oficialismo. Y eso se refleja también en el panorama electoral. Hoy hay un ganador claro en la primera vuelta, si las preferencias electorales se mantienen dentro de los parámetros actuales. Lo que está en juego es quién entra en el segundo lugar. Hay dos opciones: el panradicalismo o el peronismo disidente más el PRO. Es una incógnita saber si Alfonsín puede superar el fantasma de la ingobernabilidad, el fracaso de la Alianza, la hiperinflación. Así como es una incógnita saber si Macri puede superar el procesamiento judicial y despejar las sospechas. Y hoy aparece muy poco probable que otro candidato pueda arribar a la segunda vuelta.

- Rouvier: Tengo a Néstor Kirchner o a Cristina Fernández ganando la primera vuelta superando el límite de 30 por ciento; a Macri y Cobos a unos diez u once puntos por detrás. Y a Ricardo Alfonsín (en el caso de que sea el candidato de la alianza del radicalismo con otras fuerzas), que viene corriendo de atrás, pero con buena proyección. A Pino lo veo con diez u once puntos finales. Pero hoy tengo escenario de que hará falta un ballottage para definir la presidencia.

- Zuleta: Néstor Kirchner dobla en voto a cualquiera de sus opositores. A lo largo de las últimas tres semanas la crisis de Macri lo ha fortalecido y le ha permitido incrementar su ventaja sobre Cobos. Hasta un punto en que Ricardo Alfonsín ha comenzado a representar una alternativa efectiva. En el último mes, Alfonsín se ha despegado del pelotón general y llega a casi un 10 por ciento del voto, apoyos ganados principalmente a expensas de Cobos. El dato más importante es sin duda el crecimiento de Duhalde, que ha duplicado su voto en los últimos meses y es hoy por hoy el principal candidato del PJ no oficial. Candidato o Gran Elector, Duhalde retorna al centro de la política presidencial. Si se tiene en cuenta casi un 10 por ciento de indefinición, está claro que Kirchner superó ya el piso histórico del PJ. Sus niveles de rechazo se han reducido a menos de la mitad de los que tenía a finales de 2009.

3 ¿Cuál es su diagnóstico sobre un eventual ballottage?

- Rossi: Armar escenarios de ballottage es muy complejo. Hay demandas concretas de la gente, inflación e inseguridad, pero no certeza sobre sus decisiones de voto. Existe un 40 por ciento de la opinión pública que no tiene definido por quién va a votar. Kirchner en su mejor momento tuvo el 70 por ciento de apoyo, hoy tiene un 30 por ciento muy firme, es decir que perdió el 40 por ciento. Y ése es el que está peleando por recuperar. Pero no le resulta nada fácil. Por lo tanto el ballottage es muy difícil de diagnosticar, porque sigue sin saberse si Reutemann va a competir y Macri está con dificultades. No veo ningún dirigente fuera de ellos dos.

- Capurro: Hace algunos meses parecía imposible que Kirchner pudiese ganar en un ballottage. Sin embargo, esto ha cambiado a partir del sistemático crecimiento de la imagen positiva, tanto del Gobierno como de los Kirchner. Si las elecciones fuesen hoy, Kirchner le ganaría a cualquiera de los opositores potenciales. No por mucho, pero por algo, lo cual, proyectando los indecisos, da más que el 51 por ciento. Y, en general, las segundas vueltas siempre se ganan por poco. Si las elecciones fuesen hoy, gana en las internas, en la primera vuelta y en el ballottage.

- Rouvier: La situación del ballottage es cambiante; con una fuerte recuperación del oficialismo. Teníamos hace unos meses una diferencia significativa a favor de los principales candidatos de la oposición, y hoy tengo escenarios más parejos, pero aún con una leve ventaja a favor de los candidatos opositores. Si la tendencia actual continúa y se mantienen constantes el resto de las variables, el oficilialismo ganaría la elección. Claro, algunas variables dependen de la oposición.

- Zuleta: Las hipótesis de ballo-ttage son muy relativas. No valen siquiera como ejercicio prospectivo. Los resultados de una segunda vuelta dependerán de la naturaleza y contenido de las alianzas, de las fórmulas presidenciales, del tipo de campaña que se desarrollará entre agosto y octubre de 2011, luego de las internas, si las hay. Para quienes se interesan en este tipo de ejercicios podría adelantarse que, a diferencia de lo que venía ocurriendo hasta hace dos meses, Kirchner se impondría hoy por hoy en casi todas las hipótesis. 42 a 38 sobre Cobos, 42 a 34 sobre Carrió, 42 a 32 sobre Duhalde, 40 a 35 sobre Alfonsín, etc. Insisto en la escasísima utilidad de este tipo ejercicios prospectivos.

- Berenstein: Como está hoy la sociedad, si la oposición es capaz de ofrecer una alternativa razonable, con credibilidad y realiza una buena campaña, indudablemente ganará un candidato opositor. Si la oposición se fragmenta y hace una campaña como la de 2007, el oficialismo tiene chances. Este partido lo gana o lo pierde la oposición.

- Bacman: La gente, a nivel perceptual, aún está muy lejos del eventual ballottage: por tal motivo, cuando se pregunta acerca de tal posibilidad los indecisos crecen de manera más que notable y se ubican entre el 30 y el 50 por ciento. A diferencia de lo que se observaba seis meses atrás, Néstor Kirchner ha logrado reposicionarse. Las mejoras percibidas en la gestión de Cristina Fernández en este último semestre impactan de modo directo en la intención de voto. En la última fotografía de escenario preelectoral, el ex presidente logra mejorar su performance, se impone por un estrecho margen de cinco puntos porcentuales si sus oponentes fueran Macri o Alfonsín, en ambos casos con un nivel de indecisión que ronda el 30 por ciento. Cuando se lo testea frente a Duhalde la diferencia es mayor (casi de quince puntos porcentuales), aunque el nivel de indecisos trepa a alrededor del 50 por ciento.

- Artemio López: Es muy temprano para establecer escenarios de ballottage cuando aún no hay siquiera certezas de escenarios de primera vuelta. De existir, sin embargo, las fuerzas que se encaminan hoy a un eventual ballottage son el FpV y el Acuerdo Cívico y Social.

sábado, 7 de agosto de 2010

¿Qué es "No Sabe-No Contesta"?


 

No Sabe-No Contesta es el nombre que nuestro equipo de creativos ideó para compartir las reflexiones y producciones de guarismos, la consultora de investigación social y política que hemos creado.
Se trata de buscar, construir y sistematizar información social y política y desde allí contar con algunas herramientas que sean de utilidad para pensar y para hacer en el complejo mundo político-social que nos abruma y fascina. Veremos que sale de todo esto.